Guía de la Provincia
Tanta luz o tan poca como en cualquier lugar en estas latitudes, pero distinta, nuestra. Acompáñenos por los oteaderos desde donde "Huelva, la luz" se hace cierta y palpable.
En la Sierra, a mil metros de altitud, desde el Cerro de San Cristobal y en cualquier atardecer o la amanecida, la luz baja alarga la sombra de los más leves relieves, elevando a la alta montaña los cerros, acercando el mar. Un mar con dos horizontes, extraño privilegio de ver como el sol se pone dos veces cada tarde, tras la Flecha del Rompido, ocaso cercano y en el Atlántico, lejano y común.